Mostrando las entradas con la etiqueta A Posteriori. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta A Posteriori. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de enero de 2007

Es cuestión de pandebono

Dice elocuentemente el séptimo de los díez mandamientos: no robarás. Y con la misma precisión reza el quinto: no matarás (en los mandamientos impares siempre hay un autor intelectual, un manipulador; el resto es egoísmo del puro; la cuenta siempre es regresiva y nunca hay saldo a favor). Durante las temporadas navideñas las autoridades estatales siempre nos advierten acerca del aumento de la delincuencia y sobre las precauciones que debemos tomar los civiles para contrarrestar a los malhechores a quienes, sobra decir, nos importa un comino cualquier cosa que haya dicho Moisés, Caín o Judas Iscariote.

Mis restos y los de mis secuaces, como los de Pinochet, serán incinerados también en el Infierno.

Feliz 2007.

lunes, 27 de noviembre de 2006

¡Yeah!

Señoras y señores, es un honor para mí comentarles que el cuento The Shadow of your Smile (publicado en la sección Relatos) se hizo con el primer puesto del XIX Concurso Nacional de Cuento Corto, organizado por la Universidad Externado de Colombia. Les invito a que lo lean y que, por suspuesto, lo disfruten.

viernes, 6 de octubre de 2006

El saber milenario

Mi madre, como todas las madres del mundo, guarda en su mente esa legendaria sabiduría que hace de ellas unos seres intransigentes, insobornables e irrefutables con quienes tenemos perdidas todas las peleas, -bueno, no todas- discusiones, alegatos y demás enfrentamientos. Dicha sabiduría les permite crear planteamientos y silogismos con la facilidad de un niño que tira los dados: todas las combinaciones son posibles para ellas. Y hoy me vi francamente sorprendido con lo que nos dijo a mi hermana y a mí, pues fue capaz de juntar en una sola frase genial y absolutamente irrefutable conceptos tan dispares -familia, ciencia y religión- con el virtuosismo de alguien que lleva años dedicado a la realización de aforismos. Sin más, ahí los dejo con este cañón:

A los papás, a los sacerdotes y a los médicos siempre hay que decirles la verdad.
!!!